Espectáculos

la larga enemistad entre Taylor Swift y Kim Kardashian

Si nos atenemos a la actualidad, la relación entre Taylor Swift y Kim Kardashian está en uno de los puntos más bajos de su vida. Con una única canción, que, por otro lado, tampoco es que sea especialmente sutil sobre a quién se refiere —solo hay que mirar las mayúsculas de su título, thanK you aIMee—, la cantante ha hecho que la influencer y empresaria pierda más de medio millón de seguidores en Instagram. Y sigue decreciendo.

Los y las swifties parecen haberse puesto por fin de acuerdo para tomar partido en una enemistad que, aunque específicamente entre ellas comienza en 2015, da el pistoletazo de salida en 2009 y por el tercer vértice de esta historia: Kanye West. Pero en el nuevo tema de Taylor no aparece el rapero, sino que carga específicamente contra la fundadora de la marca SKIMS.

Por ello, vamos a centrarnos en cómo ha evolucionado la relación entre la dos milmillonarias a lo largo de los años, un drama público en el que el emoticono de la serpiente —primero usado contra Swift; ahora contra Kimberly— o la palabra “zorra” han jugado un papel fundamental en sendas reputaciones.

2009-2012, marcados por Kanye West

Posiblemente, en lo que concierne a la vida de Taylor Swift, 2009 sea muy recordado por el momento en que Kanye West subió al escenario del los MTV Video Music Awards para interrumpir su discurso de agradecimiento. Sin embargo, hay que tener en cuenta que en aquella época Kim Kardashian no solo no había comenzado a salir con el rapero, sino que todavía no había siquiera iniciado su relación y posterior breve matrimonio con el jugador de baloncesto Kris Humprhies.

Al contrario, en una alfombra roja de aquel año le preguntaron a la empresaria y socialite cuál era la música que más sonaba en su iPod en esas fechas y, sin lugar a dudas, confesó que era la canción Love Story. “¡Me encanta Taylor Swift! Soy la mayor fan de Taylor Swift”, dijo sin titubear, antes de añadir que había comenzado a seguirla en Twitter porque no quería perderse ninguno de sus pasos.

En noviembre de 2012, y casualmente en los MTV European Music Awards, Kim y Taylor, acompañadas de Rita Ora, posarían juntas por primera vez. 

2015-2016, la “zorra” de ‘Famous’

Repetirían dos veces más, ambas en 2015: en una compartieron un sonado abrazo y, en agosto, se sientan juntas en otra entrega de premios. Estos nuevos gestos se debían, sobre todo, a que Taylor y Kanye habían enterrado el hacha de guerra. Quizá, aseguraron, por mediación de Kim, dado que desde 2012 el músico salía con la empresaria y, desde 2014, estaban casados.

Pero llega abril de 2016. Kanye West publica su canción Famous y, en ella, dice la famosa frase “Creo que Taylor y yo aún podríamos tener sexo, ¿por qué? / Porque yo hice famosa a esa zorra”. A partir de ahí habrá mil y un dimes y diretes sobre esos versos, pues Kim Kardashian dice en una entrevista que no hay problema alguno con ellos porque la cantante sabía, gracias a una llamada de su marido, cómo era la canción y que le había pedido permiso —y Taylor se lo había dado—.

Pero poco después Swift asegura que eso “no es cierto” y, aunque admite la llamada de Kanye, puntualiza que no le dio su aprobación. Kim, sin embargo, sube a su cuenta de Snapchat las capturas de pantalla de la conversación de su esposo y Taylor —en la que ella se muestra de acuerdo con el primer verso; no hay constancia alguno de que se le comunicase el segundo— utilizando multitud de emoticonos de serpientes.

2017-2020, las serpientes y la reputación

A pesar de que Taylor continúa argumentando que ella no había escuchado la canción completa, algo que le prometía Kanye en las capturas, al dar su visto bueno, la serpiente se convierte en el emoji que más se repite en cada nueva publicación en sus redes, tildándola siempre de mentirosa por los fans de Kanye y Kim. ¿Y qué hace la cantante? Reapropiarse de ello.

Swift saca su disco Reputation en un momento en el que no siente el amor ni del público —por culpa de su fama de falsa— ni de la industria, debido a la jugarreta que le hizo su agente y por la que acabaría regrabando todos sus álbumes. En el videoclip de Look What You Made Me Do [Mirad lo que me habéis hecho hacer, si se quiere traducir en plural], ella aparece rodeada de serpientes y diciendo, claramente, que la “antigua” Taylor había “muerto”.

Sus fans parecieron responder y la cuestión se fue disolviendo con el paso del tiempo, e incluso Kim llegó a concretar en 2019 que estaba todo “superado” —según Taylor, sin embargo, todavía le debían una disculpa—. En 2020, eso sí, vuelve a salir a la luz la cuestión cuando se filtra la conversación completa. Y curiosamente, ambas se dan la razón a sí mismas, hablando de manipulación por parte de la otra persona y de la ilegalidad de quien grabó dicha llamada.

2021-2024, reconciliación y vuelta a empezar

Y el tema desaparece: Kim se divorcia, Taylor entra en otra “era” de su trayectoria musical y Kanye se autoinmola con sus comentarios racistas y antisemitas. La socialite y empresaria, de hecho, vuelve a escuchar música de Swift, asegura que siempre le ha gustado Taylor y tanto ella como su hija North utilizan sus canciones en sus respectivas cuentas de Instagram.

Es decir, que la historia estaba superada. Pero en diciembre de 2023, Taylor afirma que la llamada con Ye, ser una “zorra”, las serpientes de Kim y la reacción del público fue, para ella, la “muerte” de su “carrera”, que sintió “arrastrada psicológicamente” y que por culpa de aquello ya no puede “confiar en nadie nunca más”.

Y, para certificar esta sensación, saca en su último disco thanK you aIMee, en la que describe a Kim Kardashian como una bully de instituto. Eso sí, Taylor promete venganza: algún día, uno de sus hijos, llegará a casa cantando esa misma canción y ella (Kim) será consciente de que ha perdido…

Fuente

Publicaciones Relacionadas

El ‘skims dress’, el vestido de la firma de Kim Kardashian que arrasa en redes sociales: ¿realmente es para todas?

Kim Kardashian y Taylor Swift rompen el silencio tras filtración de audio de llamada con Kanye West | Video

Kim Kardashian demanda a los que la acusaron de fingir el robo de sus joyas