Comunidad Informativa
Salud

Los test de detección del SARS-CoV-2: guía para no perderte

 

Test de diagnóstico indirecto: anticuerpos

Como ya hemos comentado, en estas pruebas de diagnóstico lo que se busca es la respuesta del organismo humano al virus, en este caso a través de la detección de los anticuerpos. “Se sabe que tanto la proteína S como la nucleoproteína N inducen respuesta de anticuerpos”, explica Quindós. “Para detectarlos, la muestra que se usa es de sangre, ya sea pinchando en el dedo o bien con sangre venosa, según el método. Habitualmente los test rápidos usan sangre capilar tomada del dedo y los ELISA y CLIA sangre venosa”.

En el caso de los test rápidos, la técnica empleada suele ser la inmunocromatografía, la misma que se habitúa a usar en el test de antígenos. Sin embargo, hay que tener cuidado, pues como ya comentábamos la urgencia de la situación ha hecho que salgan al mercado numerosos test rápidos que pueden no ser del todo fiables. “La casi totalidad de los ensayos indican en su información comercial una especificidad del 100 %. Sin embargo, esta cifra podría no ser correcta ya que los estudios de validación son metodológicamente poco adecuados y con un número de muestras muy pequeño”, se explica en un documento publicado por la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas (SEIMC) con recomendaciones de uso de pruebas de detección de anticuerpos. Los test que analizan mediante ELISA o CLIA son más sensibles y específicos, aunque tienen el inconveniente de tardar más tiempo que los rápidos.

Algunos test detectan anticuerpos totales y otros son capaces de diferenciar inmunoglobulinas A (IgA), inmunoglobulinas M (IgM) e inmunoglobulinas G (IgG). Con respecto a las IgA, el documento de la SEIMC indica que en este momento no existen publicados estudios fiables sobre su comportamiento, por lo que las IgM e IgG aportan más información. 

“Las IgM aparecen antes: son una respuesta más grosera, la primera que produce el organismo. Las IgG ya forman parte de una respuesta más fina y fuerte, en la que intervienen coordinando los linfocitos T. Además, la memoria inmunitaria, si se establece, va a ser principalmente con una respuesta con anticuerpos IgG”, aclara Quindós. “También te podría dar una idea de en qué fase de la infección se está, aunque es cierto que muchas veces se solapan las dos respuestas de IgM e IgG. Habitualmente, si detectas IgM puedes pensar que el paciente está en una fase aguda, si detectas las dos ya sería una fase subaguda, y si solo aparece IgG podrías pensar en la fase de recuperación, o que incluso ya se ha superado la infección”.

Fuente

Publicaciones Relacionadas

El coronavirus afecta a más niños de los que pensamos

OPINION: La COVID-19 y pugnas en la OMS y la OMPI 

Sigue problema humo de Duquesa;MOPC pide “un poco de paciencia”

Comunidad Informativa