Comunidad Informativa
Interes

un método para detectar la seca de las encinas

[ad_1]

Objetivo: detectar el decaimiento a tiempo

El equipo de la Universidad de Córdoba trabaja actualmente en un proyecto que tiene como objetivo percibir de forma temprana los síntomas del decaimiento. “Esto es fundamental, porque cuando una encina adulta manifiesta síntomas visuales del decaimiento, puede que sea demasiado tarde para curarla”, nos explica Quero.

La idea es encontrar síntomas de alerta temprana o pre-visuales, que no se aprecian a simple vista pero que ya estarían indicando el inicio de un proceso de decaimiento. Estos síntomas se pueden detectar midiendo distintas variables fisiológicas en los árboles, como la tasa de fotosíntesis o el flujo de savia, cuyas variaciones ya alertan de que el árbol empieza a sufrir.

Por otro lado, como a nivel de gestión es imposible monitorizar individualmente cada árbol, los investigadores pretenden encontrar una correspondencia entre esa información fisiológica, medida a pie de copa, y la que se obtiene mediante teledetección. “La teledetección usa un tipo de imágenes que se llaman fotografías aéreas hiperespectrales para detectar cosas que el ojo humano no puede ver, y en ellas podemos encontrar la huella de esos mismos fenómenos fisiológicos que hemos medido, por ejemplo con un cambio de color en las copas”, nos explica el experto. “Si conseguimos extraer con precisión toda esa información fisiológica en una foto aérea, seremos capaces de monitorizar extensiones muy grandes de monte para así localizar los focos de decaimiento y acudir a ellos para tratarlos antes de que sea demasiado tarde. Es una herramienta muy interesante de cara a la gestión”.

 

El medio rural es valioso

En un momento en el que se discute mucho cuál es el modelo económico y social con el que queremos salir de esta nueva crisis, Quero nos recuerda la importancia del medio rural. “Muchas veces percibo la idea de que ‘volver al pueblo’ es un fracaso, y hay que cambiar ese pensamiento. Los entornos rurales son una fuente de servicios, tanto desde el punto de vista económico como ambiental. Algunos de estos servicios son muy tangibles: el cerdo ibérico, el corcho, las setas, la apicultura, la madera… pero también hay servicios más intangibles como la captación de dióxido de carbono que mitiga el cambio climático o la conservación del suelo que previene inundaciones. Todo eso es muy importante tanto para los que viven en el campo como para los que viven en la ciudad”, reflexiona el investigador.

“En estos tiempos que vivimos ahora en los que parece que la naturaleza nos apremia, es importante promocionar el mundo rural. Y todos deberíamos ser mucho más conscientes de que lo que se produce en el campo y con una gestión sostenible, así como el comercio local y de corta distancia, todo eso tiene muchísimo valor”.

 

[ad_2]

Fuente

Publicaciones Relacionadas

Los insectos más asombrosos del planeta

Engañan a un Tesla poniendo cinta a una señal de velocidad

¿Cuándo empieza el invierno 2019?

A %d blogueros les gusta esto: