Comunidad Informativa
Interes

Telescopio Spitzer: sus descubrimientos más asombrosos


 

El 25 de Agosto de 2003 se lanzaba una de las misiones más importantes de la exploración espacial de la historia de la humanidad. El telescopio espacial Spitzer de la  NASA fue el último de los cuatro grandes observatorios de la agencia espacial en llegar al espacio.

Inicialmente, el telescopio estaba programado para tener una vida de 2 años y medio, pero su utilidad ha durado muchos años más, multiplicándose por 6.

En realidad, el telescopio espacial Spitzer forma parte de una familia de cuatro observatorios espaciales, cada uno escrutando el Universo en un tipo diferente de luz, que daban forma al Gran Programa de Observatorios de la NASA. Las otras misiones en el programa incluyen el famoso telescopio espacial  Hubble con luz visible (HST), el Observatorio de Rayos Gamma Compton (CGRO) y el Observatorio de Rayos X Chandra (CXO).

El Spitzer fue diseñado para detectar la radiación infrarroja, que es principalmente radiación de calor. Lo forman dos componentes principales. En primer lugar, el conjunto del telescopio criogénico, que contiene un telescopio de 85 centímetros y los tres instrumentos científicos de Spitzer.

Por último, y no menos importante, está la nave espacial, que controla el telescopio, proporciona energía a los instrumentos, maneja los datos científicos y se comunica con la Tierra.

Curiosamente, el telescopio espacial Spitzer debe ser simultáneamente cálido y frío para funcionar correctamente. Este concepto, aparentemente tan contradictorio, quiere decir que todo en el conjunto del telescopio criogénico debe enfriarse a solo unos pocos grados por encima del cero absoluto (-459 grados Fahrenheit, o -273 grados Celsius). Esto se logra mediante criogenización con un tanque a bordo de helio líquido. Mientras tanto, los equipos electrónicos necesitan operar cerca de la temperatura ambiente.

Pero ¿cuál es la utilidad de este sofisticado telescopio? Los instrumentos altamente sensibles del Spitzer permiten a los científicos observar regiones cósmicas que están ocultas de los telescopios ópticos, incluidos las regiones estelares polvorientas, los centros de las galaxias y los sistemas planetarios recién formados. Los ojos  infrarrojos de Spitzer también permiten a los astrónomos “ver” objetos más fríos en el espacio, enanas marrones (se dicen que son estrellas ‘fallidas’), planetas extrasolares, nubes moleculares gigantes y moléculas orgánicas que tal vez podrían estar guardando el secreto de la vida en otros planetas.

Pero nada dura para siempre.

Tras 16 años observando el universo (mucho más tiempo del requerido para el telescopio, que fue creado para durar entre 2 y 5 años) la NASA ha decidido apagar definitivamente el Spitzer el 30 de enero de 2020. El instrumento se aleja cada vez más de la Tierra, con lo que es muy difícil de operar, según el director de astrofísica de la NASA Paul Hertz.“Sería genial poder operar todos nuestros telescopios para siempre, pero no es posible”. Ahora, el Spitzer se congelará lentamente en el vasto y frío vacío.

A continuación, repasamos los descubrimientos más asombrosos del telescopio Spitzer.

 

Crédito de las imágenes: NASA/JPL



Fuente

Publicaciones Relacionadas

Todas las novedades que llegarán a WhatsApp en 2020

Test: ¿Eres una persona ordenada?

El futuro de los coches Lexus es eléctrico y pasional

A %d blogueros les gusta esto: