Comunidad Informativa
Interes

La charla excesiva sobre un problema empeora el problema


La reflexión conjunta, por otro lado, implica especular sobre elementos específicos de un problema para obtener una mayor comprensión de la situación. Utilizando la información obtenida de este proceso, las personas intentan buscar una solución o evitar que ocurra un evento negativo en el futuro. En la reflexión conjunta, las personas abordan sus problemas asumiendo que pueden hacer algo al respecto.

Además, los amigos que se centran en esta clase de reflexión conjunta acostumbran a mantener relaciones cercanas y una alta calidad en su amistad, mientras que aquellos que tienden a la rumiación destructiva son más propensos a conflictos en su relación.

Una forma de evitar este segundo escenario consiste en advertir que se ha llegado a una especie de círculo vicioso tóxico y que entonces ha llegado el momento de detener el diálogo. En lugar de seguir hablándolo, entonces resultará más fructífero salir al cine, visitar un museo o realizar juntos cualquier otra actividad recreativa.

Es decir, que abordar problemas con los demás resulta eficaz cuando las conversaciones se enfocan para analizar dichos problemas con la intención de resolverlos. El desahogo es bueno hasta cierto punto. Pero si la inercia propicia que se hable del problema para enfatizarlo o recrearse en él, entonces, en aras de mantener una relación estrecha a nivel interpersonal, lo mejor es cambiar de tema o hacer otra cosa.



Fuente

Publicaciones Relacionadas

¿qué portada te gusta más?

cuanto menos lees, menos sabes lo que lees

¿En qué consiste el síndrome de Asperger?

A %d blogueros les gusta esto: