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Más apoderados del BSN coinciden con el malestar de Yadier Molina sobre la Preselección

La molestia expresada por el nuevo apoderado de los Vaqueros de Bayamón en el Baloncesto Superior Nacional (BSN), el receptor de Grandes Ligas Yadier Molina, no surgió como una opinión opuesta o aislada del resto de la matrícula de apoderados de la liga que se verían afectados en medio del torneo que se lleva a cabo en la burbuja en Río Grande, con la salida de jugadores para cumplir compromisos con la Selección Nacional.

Al menos tres miembros de las plantillas gerenciales de equipos del BSN expresaron incomodidad con la realidad de que sus clubes tendrán que desprenderse de jugadores claves cuando el Equipo Nacional parta la semana que viene hacia Indianápolis para cumplir con una de las ventanas clasificatorias organizadas por la FIBA de cara al AmeriCup 2022.

En la Preselección, la Federación anunció un listado de 24 jugadores, incluyendo 19 activos en la ‘burbuja’. En el caso de los Vaqueros figuran Benito Santiago y Ángel Rodríguez.

Molina, quien recien adquirió la totalidad de las acciones de la franquicia bayamonesa, respondió a través de las redes sociales el miércoles a varios planteamientos que hizo el dirigente del Equipo Nacional, Eddie Casiano, quien a su vez dirige a los Piratas de Quebradillas en el BSN. Entre otras cosas, Casiano señaló que el error de los apoderados del BSN fue asumir que FIBA no celebraría en ningún momento los torneos previstos para este año por el tema de la pandemia.

Casiano se quejó de que lo están mirando como el malo de la película, refiriéndose a colegas dirigentes, y que no entienden que cualquiera que esté en posición también deseará llevar a un torneo internacional los mejores canasteros de Puerto Rico.

Pero el receptor de los Cardinals de San Luis, quien además es propietario de otros equipos en el béisbol Doble A y en categorías menores, respondió que aunque conoce la importancia de que Puerto Rico esté representado con el mejor talento posible, hay un asunto de salud y seguridad por el viaje al que tendrán que exponerse los jugadores.

No obstante, lo que genera la incomodidad de apoderados como Yadier, es que en medio de un torneo que le costó tanto esfuerzo a la liga y a ellos como dueños de equipo para poder celebrar, tendrán que desprenderse de canasteros valiosos justo cuando el certamen entre en su etapa culminante en el Wyndham Grand Río Mar. La postemporada arrancará el 1 de diciembre y los jugadores que salgan del hotel se perderán la primera serie de los playoffs.

“Estoy totalmente de acuerdo. Lo que pasa es que Yadier no pudo dar todos los detalles”, dijo el apoderado de los Indios de Mayagüez, Carlos Acosta, cuando se le preguntó si las expresiones de Molina recogen el sentir de otros apoderados de la liga.

Acosta dijo que la principal inquietud que él y otros tenedores de franquicia tienen, es que FIBA no ha sido claro con los protocolos de seguridad según alegan.

“La matemática no cuadra. Nuestros jugadores llegan allá (a Indianápolis) el día 26, y a los tres días están jugando. Y no hay posibilidades de que si ellos se infectan, tengan un resultado previo a que interaccionen con otros jugadores de los otros países. Eso es lo que quiso decir Yadier”, agregó Acosta.

Acosta señaló que los protocolos de seguridad contra el COVID-19 no lucen ser tan rigurosos en comparación al BSN pues todo jugador que ha entrado a la burbuja de Río Grande no solo tiene que realizarse una prueba a su llegada, sino que además de arrojar negativo al virus, debe permanecer cuatro días en cuarentena antes de poder interactuar con compañeros de equipo. Además, antes de jugar, debe volver a dar negativo en otra prueba de seguimiento.

Todos los consultados coincidieron por separado en que hubo una gestión que se gestó entre los mismos apoderados para recomendar a la Federación un listado de jugadores que no están en la burbuja y que se encuentran en el exterior o inactivos. Entre esos figuran los nombres de Renaldo Balkman, Jezreel de Jesús y Chris Gastón, por mencionar algunos.

Pero el director de torneo del BSN, el licenciado José Solá reconoció que la Federación no está obligada a acoger esas recomendaciones.

“La liga siempre contempla, haya COVID-10 o no haya COVID, o haya burbuja o no, de cuál es el impacto de retirar los jugadores porque al final tiene un impacto en el espectáculo y en las franquicias que tienen que ver a sus máximos exponentes partir. Pero creo que hoy más que nunca esa es una consideración que hay que mirar. Y por lo menos, nosotros (BSN) tener un entendimiento con la Federación, de que de la misma manera que se van a afectar esos jugadores que están fuera de la burbuja, de salir de la competición en que están ahora, es un impacto igual al que vamos a tener nosotros en la burbuja”, expresó Solá.

“Son situaciones difíciles tanto para el Equipo Nacional como para nosotros”, dijo otro apoderado a El Nuevo Día que prefirió hablar bajo condición de anonimato. Este, por el contrario, no considera que la mayoría de los apoderados esté molesta al mismo grado que lo expresó Molina en su intercambio con Casiano, pero que sí hay una incomodidad de perder jugadores convocados por la Selección.

En esa misma línea se expresó Solá.

“No me atrevería decir que las expresiones de Yadier representan la totalidad del grupo. Son expresiones que las hace en su carácter privado como apoderado. Pero también entendemos de dónde nacen las expresiones. Y entendemos también que esa es su responsabilidad, defender la postura de su entidad. Tenemos que entender que los 10 apoderados son negociantes, son los dueños de un negocio que es su franquicia. Y es su deber que ellos protejan el bienestar de su franquicia”, dijo Solá para aclarar que entiende la postura de Molina.

Tanto Solá como el apoderado que habló bajo condición de que no se revele su nombre, indicaron por separado que esperaban llegar el jueves a un entendimiento con la Federación de Baloncesto, y su presidente Yum Ramos.

Acosta, y en general los demás apoderados consultados fueron claros que no tienen una lucha con la Federación local. Más bien dejaron ver su incomodidad con FIBA.

“No fueron cooperadores”, dijo sobre FIBA el apoderado. “Sí estamos incómodos pero es más bien con FIBA. Sé que Yum hizo lo posible por traer la ventana a Puerto Rico y que se hiciera en la misma burbuja. Y ahora la quieren llevar a Indianápolis, donde las infecciones están rampantes. En muchas cosas no han sido cooperadores”.

Otra persona ligada a la gerencia de otro de los quintetos del BSN denunció que FIBA no está siguiente sus propios protocolos al no hablar con claridad para dejarle saber a los jugadores de los distintos países a qué lugar van y cómo se está manejando la pandemia.

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